Dentro de los escenarios de crisis que pueden suceder, tenemos el escenario de hiperinflación, es decir, aquellas situaciones en las que los precios suben de manera desproporcionada y de manera sostenida en el tiempo. Por tener una referencia (que puede ser muy discutible), digamos que un escenario de hiperinflación es aquel en el que los precios suben por encima del 10% durante varios meses consecutivos.
FICHA TÉCNICA
VALORACIÓN* 245
PROBABILIDAD*
de que el evento suceda en mi entorno
MEDIA
GRAVEDAD*
en términos de daño personal y nº de personas afectadas
GRAVE
AFECTACIÓN*
concreta para familiasuperviviente.com
ALTA
*Valores calculados según la metodología de familiasuperviviente.com
La hiperinflación puede afectar a un único país, pero lo normal es que afecte a varios paises al mismo tiempo. Incluso puede afectar a una zona económica más amplia, dada la dependencia económica y los intercambios comerciales que existen entre los distintos países del planeta.
Este aumento vertiginoso de los precios tiene como efecto inmediato la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Es decir, con el mismo dinero que teníamos antes, podemos comprar menos cosas. O dicho de otra manera, el dinero no nos llega para comprar lo que comprábamos antes. Como conclusión, el dinero vale menos que antes. Lo normal también es que los salarios no crezcan al ritmo de la inflación, por lo que esta situación provoca el rápido empobrecimiento de las familias que, en general, no podrán mantener su ritmo de vida anterior y tendrán que hacer recortes.
Un segundo efecto de la inflación (y por tanto de la hiperinflación) es que los reguladores de la economía tienden a subir los tipos de interés.
¿Por qué?
Se suben los tipos de interés para retener la economía. Se supone que si los tipos de interés son más altos, las empresas (y todo el mundo en general) pedirán menos préstamos para iniciar o ampliar los negocios y, por tanto, se ralentiza la economía. Como la economía crece menos también lo hacen los precios. Así pues, la subida de tipos de interés es una muy buena herramienta que tienen las autoridades económicas para evitar que los precios suban, en escenarios económicos de crecimiento.
Obviamente si estás endeudado a tipo de interés variable es una muy mala noticia para tí porque, además de los precios, te subirán también la cuota del préstamo. Y si tenías previsto endeudarte para adquirir una vivienda o cualquier otro bien, quizá no sea el mejor momento.
Por destacar algo positivo, la buena noticia es que la hiperinflación no es un suceso repentino sino que, de alguna manera, avisa con cierta antelación y sucede poco a poco. Podemos aprovechar esta característica para prepararnos y minimizar su impacto en nuestras finanzas.
En el siguiente enlace puedes ver una definición más extensa de lo que es la hiperinflación.
1) Análisis Metodológico
Para prepararnos ante una situación de hiperinflación, vamos a aplicar la metodología descrita en esta página.
1.1) Minimización de los Riesgos
Nadie tiene en su mano evitar, ni siquiera minimizar el riesgo de que haya un escenario de hiperinflación, así que si tiene que ocurrir, ocurrirá. Lo que sí podemos hacer es tomar algunas precauciones antes de que ocurra y, una vez que ya la tenemos encima, tratar de que nos afecte lo menos posible identificando la situación cuanto antes.
Para ello debemos estar alerta a las noticias económicas para anticipar, incluso antes de que las autoridades lo confirmen oficialmente, un posible escenario de hiperinflación o futura hiperinflación. No siempre será fácil, debido a la tendencia de los políticos a no reconocer los problemas hasta que ya son evidentes. A nuestro favor está el hecho de que suele ser progresiva y, por tanto, una subida importante de precios la notaremos con antelación en nuestros bolsillos. En este escenario, aunque hayamos hecho bien nuestro trabajo previo, el acopio de bienes y alimentos que hayamos preparado en nuestro almacén o despensa no será suficiente, ya que posiblemente tengamos por delante muchos meses e incluso años de restricciones graves. Además, una vez confirmado el escenario, probablemente ya será tarde para hacer acopio de víveres puesto que habrá desabastecimiento e, incluso, restricciones promovidas por las autoridades.
7.2) Análisis de las Consecuencias
Podemos dividir las consecuencias de una pandemia en tres tipologías:
- Empobrecimiento:
- por pérdida de valor de nuestro ahorros, incluso es probable el establecimiento de un «corralito» (prohibición de disponer del dinero que tenemos en el banco)
- porque con nuestros ingresos habituales no da para comprar los artículos básicos, que han subido desorbitadamente de precio
- Aumento drástico de la inseguridad y la delincuencia, ya no solo po parte de los delincuentes habituales sino porque familias, hasta ahora normales, no tienen otra alternativa para sacar adelante a sus hijos
- Además, durante un período de hiperinflación, es posible que haya cortes en algunos suministros: eléctrico, de internet o de otras fuentes de energía.
Por tanto, en esta fase el objetivo es múltiple: reducir al mínimo nuestros gastos, intentar aumentar nuestros ingresos, preservar nuestro patrimonio, velar por nuestra seguridad y prepararnos para los cortes de energía e internet.
7.3) Preparación frente a la hiperinflación
Las acciones a realizar, tanto previas como durante, serán:
- Diversificar nuestros ahorros y patrimonio, tanto en diversos productos financieros, como en una moneda más segura e incluso depositándolos en un país más estable.
- Si necesitas un préstamo para realizar alguna inversión (nunca lo hagas para financiar un consumo) hazlo en tu propia moneda. Lo que hoy te puede parecer mucho dinero, con el tiempo (y el efecto de la inflación) te parecerá mucho menos. Por la misma razón, jamás te financies con moneda extranjera.
- Adoptar una economía doméstica de «guerra», reduciendo los gastos a lo mínimo imprescindible y buscando ofertas para todo lo imprescindible. Para ello, elaborar un presupuesto familiar es imprescindible; así sabremos de dónde deberemos recortar.
- Diversificar las fuentes de ingresos (con un segundo trabajo, por ejemplo) o buscar un trabajo de mayor cualificación. Para esto último, aprovecha estos períodos para formarte y dar un valor añadido a las empresas.
- Hacer acopio previo de bienes de primera necesidad e incluso, para algunos de ellos (alimentos), poder autoabastecerte. Además, en época de alta inflación, cuanto antes compremos las cosas, menos costarán:
- elementos de higiene personal (papel higiénico, toallitas, cepillo y pasta de dientes)
- jabón para lavavajillas y lavadora
- botiquín para emergencias
- analgésicos
- antibióticos
- packs de alimentación
- semillas
- agua
- ropa de abrigo
- Asegurar que disponemos de:
- linterna
- receptor de radio
- elementos para hacer trueque (cerillas, etc.)
- powerbank y generador eléctrico solar
- espray de protección u otros elementos de defensa
- Material deseable pero opcional:
- filtros de agua
- esterilizadores de agua, pastillas potabilizadoras
- generador eléctrico de gasoil
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